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Gran Priorato Magistral de Venezuela


ORDEN DE LOS CABALLEROS TEMPLARIOS

"NON NOBIS DOMINE, NON NOBIS SED NOMINE, TUO DA GLORIAM"


Directiva


Gran Prior Magistral:
Sir Giovanni Guarrasi Sigona.
Gran Comendador:
Sir Andrés Eloy Murzi Sifontes.
Gran Canciller:
Sir Francisco José Rojas Carvajal.
Gran Arcarius (Tesorero):
Sir José Luis Betancourt Porte.
Gran Hospitalario:
Sir Alveniz Antonio Baloa Arvelo.
Gran Senescal (Maestro de Ceremonias):
Sir Carlos Raúl Perdomo Risquez.
Gran Preceptor (Maestro Experto de la Orden):
Sir Leonel José Meza Martínez.
Gran Cronista y Relator (Secretario del Concilio):
Sir Wissan Abouhamdan Fonseca.
Gran Oficial:
Sir José Luis Rodríguez Galeno.
Gran Oficial:
Sir Mauricio Jesús Sánchez Velásquez.
Gran Celador del Concilio:
Sir Manuel Antonio Ñañes Pinto.
Comendador del Oriente:
Sir Andrés Eloy Murzi Sifontes.
Comendador del Sur:
Sir Alveniz Antonio Baloa Arvelo.
Comendador del Centro:
Sir Francisco José Rojas Carvajal.
Comendador del Occidente:
Sir Nerio Monsalve Melo.

Reseña

Varios años antes del reafirme de Jerusalén en 1099, un grupo de caballeros había actuado como guías y protectores de los cristianos que peregrinaban a través de las tierras santas.

Esos Caballeros vivieron en una hostería cerca del Templo de Salomón en Jerusalén en el momento de la Primera Cruzada.

De ellos, cuyos nombres eran Hughes de Payns y Godofredo de Saint Omer, nace la idea de incorporar a los caballeros formalmente como una orden en 1119, tomaron el nombre de Orden de los pobres Caballeros de Cristo, pero fueron conocidos mas popularmente como Los Caballeros del Templo de Salomón o Los Caballeros Templarios.

Los caballeros fundadores de la Orden fueron, según la crónica:

Hugo de Payens

Godofredo de Saint-Omer

Godofredo Bisol

Payen de Montdidier

Archembaud de Saint Aignant

Andrés de Montbard

Gondemar

Hugo de Champagne

Jacques de Rossal.

Desde su nacimiento tuvo un fin militar, por lo que la Orden se diferenciaba a este respecto de las otras dos grandes órdenes religiosas del siglo XII los Caballeros de San Juan de Jerusalén y los Caballeros Teutónicos, fundadas como instituciones de caridad.

La Orden fue reconocido formalmente por la Iglesia en el Concilio de Troyes en 1128, y San Bernardo de Claraval, el clérigo más influyente de la época, fue comisionado para escribir los reglamentos por la que ellos se debían regir.

San Bernardo tomó la causa del Templarios con entusiasmo, y Hughes de Payns fue el primer Gran Amo de la Orden.

La austeridad noble de los Templarios contrastó fuertemente con el lujo, vanidad, codicia y violencia de los caballeros seculares.

La idea de los monjes-caballeros militares se recibió con gran entusiasmo.

Un grupo de Templarios recorrió Francia e Inglaterra para reclutar a los miembros, y también para solicitar regalos de dinero y propiedad para que la Orden pudiera apoyar sus actividades militares en la Tierra Santa.

La Orden Templaría estaba encabezada por un gran maestre (con rango de príncipe), por debajo del cual existían tres rangos: caballeros, capellanes y sargentos.

Los primeros eran los miembros preponderantes y los únicos a los que se les permitía llevar la característica vestimenta de la Orden, formada por un manto blanco con una gran cruz latina de color rojo en su espalda.

Su servicio defendiendo el reino Cristiano de Jerusalén era distinguido, aunque un poco estropeado por sus malas relaciones con los Hospitalarios, que por el año 1240 se habían deteriorado a tal magnitud que los caballeros de cada Orden estaban luchando abiertamente en las calles de Acre.

Invirtieron grandes sumas de dinero en la construcción de una cadena de castillos masivamente fortificados, algunos de los cuales nunca fue capturado por el enemigo, pero fueron abandonados cuando los caballeros se retiraron de Palestina en 1291. Fueron famosos por la ferocidad en la lucha.

Después de la Batalla desastrosa de Hattin en 1187, Saladín tomó prisionero aproximadamente a 200 Templarios y Hospitalarios, incluyendo a ambos Grandes Amos, y dio orden de ejecutar a todos. Con Jerusalén en manos de los musulmanes su cuartel general se localizó sucesivamente, en Antioquía, Acre, Cesárea y por ultimo en Chipre.

Como los Caballeros Templarios enviaban regularmente dinero y suministros desde Europa a Palestina, desarrollaron un eficiente sistema bancario en el que los gobernantes y la nobleza de Europa acabaron por confiar.

Se convirtieron gradualmente en los banqueros de gran parte de Europa y lograron debido a esto y a la exención del pago de impuestos y diezmos (no estaban sujeto a la ley secular, y sólo respondían al Papa), amasar una considerable fortuna. En 1307, sin embargo, el Rey Felipe IV se quiso adueñar de esa inmensa riqueza. Él y su canciller, Guillermo de Nogaret, confabularon para acusar a los Templarios de herejía y abolir la Orden.

Esto fue hecho; en 1307, todos los Templarios Franceses, incluido el gran maestre francés Jaques de Molay, fueron arrestados (sólo trece escaparon) y se les "interrogó" bajo tortura o la amenaza de tortura.

La conspiración tuvo éxito y todos los caballeros confesaron múltiples e increíbles crímenes que iban desde escupir u orinar en el crucifijo a sodomía. Después muchos caballeros retractaron sus confesiones pero era demasiado tarde; el daño a su reputación era renuentemente irreversible.

En 1312 el Papa Clemente V estaba de acuerdo en emitir una bula papal que suprimiese la Orden y sus miembros fueron quemados en la hoguera.

El Papa pidió que las propiedades de los Templarios sean dadas a los Hospitalarios, pero aunque esto se hizo en Alemania, en Francia e Inglaterra la mayoría fueron a la corona.

Cuenta la leyenda, que en la misma pira crematoria, Jacques de Molay proclamó su inocencia y la de la Orden, y emplazó ante el «Juicio de Dios» al Papa Clemente V al cabo de un mes y al Rey Felipe el Hermoso en el plazo de un año. El Papa murió a los cuarenta días y el Rey en ocho meses.

A la suspensión de la Orden, se produce un reagrupamiento de los Templarios en dos niveles: Aquellos cuya pública actividad es conocida y vinculada a otras órdenes militares, y aquellos que intentan mantener la estructura original de la Orden en la clandestinidad.

A la larga es esta última decisión la que permite la supervivencia de la Orden del Temple hasta nuestros días.

Indudablemente hay un período oscuro que dura un par de siglos en que los Templarios deben defender su tradición en secreto. Pero la Orden subsiste, dadas circunstancias indubitables en la historia universal, como es el periodo de los descubrimientos gracias a la cartografía y la experiencia en la navegación de los Templarios, la persistencia ininterrumpida de la Orden en Escocia, cuya fuerza se manifiesta en su apoyo a la dinastía Jacobita, en defensa de su independencia y ya en el siglo XVII, en Francia, con la formación de la "Garde Eccosse" organizada para la protección del Rey de Francia.

La clandestinidad termina con la proclamación de los Estatutos de 1705 y el Maestrazgo de Luis Felipe de Orleáns. De aquí en adelante la Orden ya no se oculta y son notables los hechos históricos y sociales de grande y menor envergadura en los cuales se encuentran envueltos los Templarios, como su evidencia en la Revolución Francesa, en el Imperio de Napoleón I y en el de Napoleón III, la independencia de Grecia y, por último, su participación en la resistencia para la liberación de Francia durante la II Guerra Mundial. Son algunos de los hechos destacables a lo largo de casi 700 años.

En España y Portugal la Orden fue refundada bajo nuevos nombres.

Los primeros hermanos no vivían y luchaban por interés personal, sino por un concepto, el establecimiento de la sociedad cristiana, una civilización dedicada a la gloria de Dios. La caballería de hoy intenta emular esta gran tradición en el hecho de que sus trabajos y vidas deben ser un ejemplo para otros y como una hermandad tener como objetivo llegar a construir una aristocracia del espíritu.

Un caballero templario entiende que hay un Dios, una vida creada por El, una verdad eterna y un propósito divino. En consecuencia está implícito que la verdadera existencia y las bases históricas de la Orden tienen por objeto:

1.- Luchar contra el materialismo, la impiedad y la tiranía en el mundo.

2.- Defender la santidad del individuo.

3.- Afirmar la base espiritual de la existencia humana.

Este es un tremendo objetivo, pero esta es la elección de la caballería. Es por lo tanto el deber de los caballeros prepararse y equiparse a sí mismos para sostener esas creencias fundamentales. La misión original de la Orden es tan real hoy en día como lo fue en 1118 cuando se fundó, sólo que las circunstancias han cambiado.

Las crisis y los retos que afronta hoy en día la humanidad reclaman una cruzada que es más importante que cualquiera a que se haya enfrentado la Orden en el pasado. La continuidad de nuestra civilización, con todos sus errores es el reto de hoy en día. En consecuencia es necesario canalizar el trabajo y las actividades de la Orden de tal modo que sea posible entablar esa batalla ideológica que nos reta para la defensa de los valores que sostiene una sociedad basada en la ética y construida a través de siglos.

Trabajando por estos principios fundamentales, la Orden cooperara con otras órdenes similares a través del mundo en contra del desmoronamiento y los elementos destructivos que prevalecen hoy en la sociedad humana. Sin embargo, no es suficiente oponerse a estos males, la Orden debe sostener la justicia natural y los derechos fundamentales del hombre y estimular la descentralización del poder político del estado reconociendo el derecho de los pueblos y las naciones a gobernarse a sí mismos dentro de su medio económico natural.

De acuerdo con estos principios, la Orden reconoce a todos los seres humanos como hijos de Dios, sin relación a raza o sexo y que tienen el derecho de buscar su bienestar material y desarrollo espiritual en condiciones de dignidad, de seguridad económica y de igualdad de oportunidades. La consecución del marco de referencia para que esto sea posible debe constituir el objetivo central de toda política internacional.

La Orden apoya la libertad de expresión, de conciencia y de religión; defensa colectiva y medidas positivas para erradicar la pobreza y la injusticia que amenazan la paz del mundo. La Orden entiende que la felicidad y la dignidad no solo dependen del bienestar físico sino de cosas en las cuales a las personas les sea posible tomar un interés vivo y profundo más allá de sus propias vidas privadas.

La Orden cree en políticas claras y prácticas, siendo aquellas las que aseguren una vivienda decente, atención sanitaria, fomentando que todos tengan la oportunidad de vivir una vida total y activa, pudiendo desarrollar sus talentos naturales.

La Orden fomenta el patriotismo, expresado en el orgullo hacia la propia tierra y sus logros y el reconocimiento del lugar que le corresponde entre las naciones y sus deberes para con la humanidad. Sostiene además la idea de que cada nación debe establecer los mecanismos apropiados para vigilar y aconsejar la mejor utilización de los recursos naturales, en vista de la crisis que se producirá a la larga de minerales esenciales, petróleo, agua, etc.., como también en la agricultura y la forestación.

Entiende que la educación es probablemente la responsabilidad más importante que tienen aquellos encargados de la administración para proveer de instrucción adecuada a nuestras futuras civilizaciones. Se estima que la única política educacional realista es la que se dirija a asegurar los requerimientos que exige la era tecnológica, debiendo también respetarse la persona humana y su derecho y deber de hacer una elección justa, sin comprometer la capacidad del individuo de reflexionar y decidir.

Mientras la educación determine el futuro de la civilización la Orden aboga por una línea de acción militante pero sin sectarismos, para encauzar la consecución de los objetivos, en todos estos importantes aspectos.

En conclusión la Orden cree que los objetivos y espíritu de la misma desde un punto de vista histórico, espiritual e ideológico deben promoverse cada día más, recuperando los valores culturales y morales del mundo occidental.


Como es la estructura orgánica del Priorato de Venezuela

VERTEBRACIÓN TERRITORIAL

Tercia o Preceptoría.- Es la unidad básica, formada por un mínimo de tres Hermanos en un mismo entorno no demasiado distante. (esta puede en principio establecerse como "Sede Administrativa" hasta su cambio de status a "Preceptoría" - Al frente de una tercia esta un Administrador o Preceptor.

IMPORTANTE: Cuando exista la ausencia de un Hermano/a profeso en la región donde se establece una Preceptoría; el cargo puede recaer en un hermano/a Sargento quien ostenta el Grado de Preceptor bajo la denominación de A/C (A/Cargo) hasta que este hermano por decisión del Consejo Prioral es ascendido al Grado de Caballero/Dama y se le confirma en el cargo (o no) pasando el mismo a ser ya una titularidad por un periodo generalmente de tres años pudiendo ser reelegible por tres años más sumándose desde su nombramiento un máximo de seis (6) años.

La denominación de la Tercia o Preceptorías hará referencia al entorno en donde se ubica la misma

Encomienda.- La forman un mínimo de nueve Hermanos (3x3 o 3 veces 3), en un entorno geográfico próximo, de los cuales, al menos nueve deberán ser Caballeros/Damas profesos. - Al frente de la Encomienda habrá un Comendador.

IMPORTANTE: Cuando exista la ausencia de un Hermano/a profeso en la región donde se establece una Encomienda; el cargo puede recaer en un hermano/a Sargento quien ostenta el Grado de Comendador bajo la denominación de A/C (A/Cargo) hasta que este hermano por decisión del Consejo Prioral es ascendido al Grado de Caballero/Dama y se le confirma en el cargo (o no) pasando el mismo a ser ya una titularidad por un periodo generalmente de tres años pudiendo ser reelegible por tres años más sumándose desde su nombramiento un máximo de seis (6) años.

La denominación de Encomienda hará referencia al entorno en donde se ubica la misma.

Bailía o Bailiazgo.- Cuando en una misma Comunidad Autónoma o región hay tres Encomiendas, éstas pueden agruparse en una Bailía (Bailiazgo), órgano de jurisdicción territorial intermedio entre ellas y está bajo el mando de un Priorato Magistral - Al frente de un bailiazgo existirá un Bailío.

Priorato Magistral.- La forman un mínimo de 27 hermanos miembros (Sargentos/Caballeros/Damas). En el Priorato Magistral de Venezuela (en particular) existen "Novicios Mayores" (Sargentos) y "Novicios Menores" (Escuderos) y si sus meritos así lo certifican en base a su actividad, desempeño y resultados; accederán bajo decisión del Consejo Prioral, al grado de Caballero/Dama. - Al frente de Un Priorato esta un Prior. Un Priorato Magistral es aquel que ha sido constituido por el propio Maestre de la Orden.

Un Gran Priorato; Es aquella sede donde existen al menos tres bailías o la suma de miembros así lo amerita siendo el mínimo de 27 hermanos miembros.

La existencia de un Priorato Gran Priorato esta el Maestre de la Orden o Magisterio y su Consejo se denomina "Consejo Magistral" y está integrado por aquellos hermanos quienes determine el Maestre y Príncipe Regente de la Orden. Generalmente dicho Consejo puede ser integrado por Priores responsables de cada nación.

EN GENERAL: Para la Orden en General existen dos rangos universales:

  1. El Novicio
  2. El Caballero / Dama

EN PARTICULAR: Los Prioratos en particular, cuentan con la potestad de construir una organización interna de manera independiente que permita su efectivo desarrollo tratando siempre de mantener cierta homogeneidad con el resto de las Naciones miembros y la OSMTH/OSMTJ.


DE LOS GRADOS Y CARGOS DE LA ORDEN

GRADOS: (Los Grados son permanentes)

Sargento

Dama / Caballero

Oficial (Preceptores / Comendadores)

Gran Oficial (Priores)

Gran Cruz (Grado conferido por el Maestre)

CARGOS: (Los Cargos son funcionales, es decir, que se obtienen por un período de tiempo)

De Primer Grado

Gran Prior (Los que se retiran o jubilan habiendo ostentado el cargo de Prior, pasan a ser Hermanos Consejeros)

Prior Magistral

Comendador

Preceptor

De Segundo Grado

Senescal

Canciller

Mariscal

Arcarius

Cronista

Maestro de Ceremonias

Dados por el Maestre (Por orden de Mérito)

Gran Cruz

Consejo Magistral

Prior Magistral o Gran Prior

Legados Magistrales

Visitadores Magistrales

Caballeros / Damas

Todos son grandes oficiales

Dados por los Priores (Por orden de Mérito)

Gran Oficial

Consejo Magistral

Prior

Bailío

Comendador

Preceptor

Caballero / Dama

Sargento (Postulante Mayor)

Escudero (Postulante Menor)



GRADOS Y ETIQUETAS DE LOS MIEMBROS DEL PRIORATO MAGISTRAL

Escudero o postulante

Es aquella persona menor de 18 años, que está interesada en participar en las actividades de la Orden con la idea de postular posteriormente su ingreso en la misma.

La insignia o distintivo de los Escuderos consiste en la Dalmática Blanca con Cruz Paté Roja al centro en ambos lados de la misma (frente y reverso); sin escudo bordado. En los actos oficiales o ceremonias usan dicha dalmática blanca vestidos ordenadamente.


Sargento o Novicio/a de "CAPITULO"

Es aquella persona, mayor de 18 años que estando interesada en profesar, aún no se considera suficientemente preparada, bien por estimación propia, bien porque así lo estimen los Oficiales de la Orden.

El Sargento de Capitulo, una vez aceptado su ingreso en la Orden, adquiere los derechos del Grado de Sargento y contrae las obligaciones correspondientes a su status.

La insignia o distintivo de los Sargentos de Capitulo consiste en la Dalmática Negra con Cruz de Jerusalén Roja al centro en ambos lados de la misma (frente y reverso); sin escudo bordado. En los actos oficiales o ceremonias usan dicha dalmática negra con guantes de tela color blancos y debajo camisa blanca pantalón negro, calcetines del mismo color y zapatos negros con cordones de igual color.

Su Ropa civil es: traje negro, corbata negra, camisa blanca. Zapatos Negros con cordones y calcetines del mismo color.


Sargento o Novicio/a "JURADO"

Es aquella persona, mayor de 18 años que estando interesada en profesar, aún no se considera suficientemente preparada, bien por estimación propia, bien porque así lo estimen los Oficiales de la Orden.

El Sargento-novicio jurado, una vez aceptado su ingreso en la Orden, adquiere y los derechos del Grado de Sargento y contrae las obligaciones correspondientes a su status.

La insignia o distintivo de los Sargentos Jurados, consiste en la Dalmática Negra con cruz de Jerusalén roja en ambos lados (frente y reverso) con escudo bordado sobre el corazón. En los actos oficiales o ceremonias usan dicha dalmática negra con guantes de tela color blanco.

Su Ropa civil es: traje negro, corbata gris, camisa Gris y escudo del Priorato de Venezuela en el bolsillo de la chaqueta (si se provee).


Caballero o Dama de "CAPITULO"

Son Caballeros o Damas de Capítulo quienes habiendo ascendido de Sargentos, luego de aprobada su condición por el Consejo Prioral , se encuentran pendientes de la celebración de su Investidura e iniciación.

Al realizarse dicha investidura, pasarán a ser Caballeros o Damas "Profesos".

La insignia o distintivo de los Capitulares consiste en la Dalmática Negra con escudo bordado sobre el corazón.

En los actos oficiales o ceremonias usan dicha dalmática negra con guantes de tela color blancos y debajo Camisa Negra.

Su Ropa civil es: traje negro, corbata Negra, camisa Negra y escudo del Priorato de Venezuela en el bolsillo de la chaqueta (si se provee).


Caballero o Dama "PROFESO"

Son Caballeros o Damas Profesos quienes fueron Ordenados como tales por el Prior. La insignia de los Caballeros y Damas Profesos es la "Cruz del Temple o de Jerusalén Coronada y dorada colgada al cuello con cinta negra.

En los actos oficiales, los pertenecientes a este grado llevan el Manto Blanco con la Cruz de Jerusalén Roja del Temple en el costado izquierdo, con guantes de tela blancos y sus insignias de grado.

El uniforme de gala se compone de: Frac o Smoking negro con moño, (en el cual podrán contener sobre su corazón todas las insignias y/o reconocimientos obtenidos); o Traje negro (según la ocasión). Para el traje, corbata Negra, camisa negra y escudo del Priorato de Venezuela en el bolsillo de la chaqueta (si se provee). (en dicho traje podrán contener sobre su corazón todas las insignias y/o reconocimientos obtenidos). Pueden llevar Espada Templaría (según la Ocasión). Las Damas usan vestido largo negro, escaso maquillaje alhajas discretas y zapatos con taco bajo. Pueden usar Traje Sastre. Todo discreto.

Los Caballeros / Damas Profesos, pueden determinar y construir su escudo de armas, usar sello y Tarjetas de grado o cargo, usar anillo templario y poseer bauseante de su escudo de armas.


Preceptor

Es el Caballero/Dama que ha ascendido a ese grado por decisión del Consejo Prioral. El distintivo de grado es la Cruz de Caravaca dorada regular (en broche encima de su bolsillo derecho).

El uniforme de gala, traje o vestido igual que el de los Caballeros y Damas.


Comendador/a

Comendador/a es aquel Caballero o Dama profesos que ha ascendido a este grado por decisión del Consejo Prioral. El distintivo es la Cruz de Caravaca (Real) dorada sobre el Bolsillo derecho de traje.

El uniforme de gala, traje o vestido igual que el de los Caballeros y Damas.


Gran Oficial - (Del Priorato)

Gran Oficial es el Caballero que ha ascendido a ese grado por decisión del Consejo Prioral. El distintivo de grado es la Cruz de las 8 Beatitudes (en broche debajo de su bolsillo derecho), Su cruz de cuello es sostenida por cinta Roja.

Se viste igual que un Caballero de la Orden.


Prior Magistral

Prior Magistral, es aquel Caballero o Dama que el Maestre con acuerdo del Consejo Magistral ha estimado debe ascender a ese grado. El distintivo es la Estrella de oro y banda Negra. Su cruz de cuello es sostenida por cinta dorada.

El uniforme de gala, traje o vestido igual que el de los Caballeros y Damas.


Gran Prior

Gran Prior, es aquel Caballero o Dama que el Maestre con acuerdo del Consejo Magistral ha estimado debe ascender a ese grado. El distintivo es la Estrella de oro y Banda Dorada. Su Cruz Coronada con trofeo militar es sostenida por Cinta Negra con Blanco.

El uniforme de gala, traje o vestido igual que el de los Caballeros y Damas.




Código Templario

Los que son soldados del Temple son soldados de Dios. Como tales deben siempre andar con Dios y ser más que simples mortales. Deben conducirse con humildad y ser los más honorables, los más nobles, los más corteses, los más honestos y los más caballerosos.

El templario debe servir a la Orden y no esperar ser servido por ella. Que lo que colabore lo haga en servicio de Dios y no debe esperar recompensa salvo el saber que con ello honra a la Orden por su devoción.

El templario no debe causar a ninguna criatura herida o daño, sea esta una criatura humana u otra, sea por ganancia, placer o vanidad. Al contrario, el templario debe intentar llevar la justicia a todos aquellos que no la reciben porque todos son hijos de Dios y a todos a concedido Dios el don de la vida. Ante todos los seres el templario debe demostrar caballerosidad, cortesía y honestidad, teniendo presente que son testigos de Dios.

Un templario debe vivir cada día como un crítico del día anterior, de esta manera cada nuevo amanecer será un paso hacia una mayor nobleza.

Ningún templario deberá ofender de forma alguna a una persona u otro ser. Para todo el templario debe ser un ejemplo de caballerosidad.

Ninguna mujer deberá temer nada de un templario, ni de sus palabras ni de sus acciones. Ningún niño deberá padecer tampoco ese temor. Ningún hombre, no importa cuán rudo sea, deberá temer a un templario.

Donde hay debilidad allí el templario debe llevar su fuerza. Donde no hay voz allí el templario debe llevar la suya. Donde están los más pobres allí el templario debe distribuir su generosidad. Un soldado del temple no puede estar esclavizado por creencias sectarias u opiniones estrechas. Dios es la verdad y sin Dios no hay verdad. El templario debe siempre buscar la verdad porque en la verdad está Dios.

Jamás un templario debe deshonrar a otro, porque dicha conducta le deshonrará a él y llevará descrédito a la Orden.



Información para Neofitos

El ingreso en la Orden, se realiza básicamente mediante la invitación que ésta hace a través de alguno de sus miembros; en cuyo caso, el padrino o presentador asume la responsabilidad de los antecedentes de su apadrinado.

Puede también suceder que algunas personas, por su propia iniciativa, se pongan en contacto con la Cancillería con el deseo de formalizar su ingreso.

En cualquiera de los casos, habiéndose realizado las entrevistas personales de rigor por el Prior o su delegado y oído el parecer del Preceptor, la Cancillería envía al solicitante una serie de impresos que, una vez cumplimentados por el interesado, deberán ser devueltos junto con tres fotografías tamaño carnet.

La documentación que se envía contiene:

  1. La solicitud de ingreso.
  2. Un impreso para redactar el currículo vitae.
  3. Un impreso para redactar por el candidato (máximo 2 páginas) un resumen de sus conocimientos sobre la Orden.
  4. Un impreso para que el candidato (máximo 2 páginas) realice su autoanálisis.

Es de advertir que toda la documentación es absolutamente confidencial y a ella no tienen acceso más que los altos Oficiales de la Orden, los cuales actúan bajo el juramento de la no difusión de su contenido.

Por otra parte, en caso de que la información fuera incompleta o se detectara la falsedad en los datos proporcionados, se procederá a la incoación de un expediente por el Senescal de la Orden.

Una vez en poder de la Cancillería la documentación pertinente, se hace entrega de la misma al Consejo Prioral, órgano encargado de estudiar y resolver sobre la solicitud recibida.

La decisión del Consejo Prioral será inapelable.

En caso de ser aceptado, el postulante recibirá una comunicación directamente en la que se le indicará el grado con que ha sido aceptado, es decir si como Sargento o como Caballero/Freira de Capítulo.

Del mismo modo, se le informará de todo lo relativo a sus obligaciones respecto al sostenimiento económico de la Orden; cuota anual y coste de diplomas e insignias de grado. Es importante que el postulante sepa que el destino de las contribuciones económicas a la Orden del Temple está estrictamente controlado por la autoridad gubernativa y su objeto es precisamente promover los fines de la Orden.

Con posterioridad, el candidato aceptado como Sargento recibirá instrucciones relativas a la formación para su acceso al grado de Caballero de Capítulo y el aspirante aceptado como Caballero/Freira de Capítulo, recibirá instrucciones en relación a su investidura.




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