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Gran Capitulo del Sacro Arco Real de Venezuela


Gran Capitulo del Sacro Arco Real de Venezuela
Grand Royal Arch Chapter of Venezuela

Miembro de la Confederación Internacional Francmasónica
Supreme Order of the Holy Royal Arch
Logo Supremo Consejo Confederado del Grado 33°

Directiva


GRANDES OFICIALES O PRINCIPALES

El Muy Excelente Compañero Gran Primer Principal de la Suprema Orden del Sacro Real Arco
El Muy Excelente Compañero Gran Segundo Principal
El Muy Excelente Compañero Gran Tercer Principal
El Excelente Compañero Gran Escriba E
El Excelente Compañero Gran Escriba N
El Excelente Compañero Gran Tesorero General
El Excelente Compañero Gran Principal Morador General
El Excelente Compañero Gran Capitán General del Real Arco
El Excelente Compañero Gran Maestro General del Tercer Velo
El Excelente Compañero Gran Maestro General del Segundo Velo
El Excelente Compañero Gran Maestro General del Primer Velo
El Excelente Compañero Gran Centinela General

Reseña



Arco Real es la continuación de la Francmasonería. Sus miembros, llamados Compañeros, se reúnen en Capítulos los cuales, a su vez, se unen bajo un Gran Capítulo. Los Capítulos son dirigidos por los Tres Principales, quienes rigen conjuntamente, y el Gran Capítulo es regido por tres Grandes Principales, con un Diputado Gran Principal que se reparte el trabajo con el Primer Gran Principal.

En Venezuela, el Arco Real cuenta con cuatro ceremonias: La ceremonia de Exaltación para incluir nuevos miembros y las ceremonias de Instalación para cada uno de los tres Principales. La ceremonia de Exaltación consta de dos partes: una representación más bien dramática de los principios de la Orden seguida de tres disertaciones en las cuales se explica aún más la historia, el simbolismo y los principios del Arco Real. Al igual que la Masonería, el Arco real está abierto a hombres de todas las creencias.

En Venezuela el Arco Real se considera la culminación de la “pura y antigua Masonería”. En Masonería, al candidato se le presentan una serie de dogmas y principios eminentemente prácticos en base a los cuales, si son practicados, pueden llevarle a esperar a vivir una vida al servicio de sus semejantes. Sin embargo el hombre no es sólo un ser práctico; su naturaleza tiene una vertiente esencialmente espiritual. Este aspecto espiritual se pone en práctica en el Tercer Grado, en el cual el hombre es dirigido a la contemplación de su inevitable destino y se convierte en el mensaje principal del Arco Real. En este sentido, la “pura y antigua Masonería” puede entenderse como un peregrinaje a través del descubrimiento y conocimiento de uno mismo, donde el Arco Real completa las lecciones prácticas de la Masonería a través de la contemplación de la naturaleza espiritual del hombre, no reemplazando sino reforzando y apoyando lo que ha aprendido de su religión.


Requisitos para ser miembro del Sagrado Arco Real

Ser un Maestro Masón y un miembro activo de una Logia Masónica reconocida por la Gran Logia Regular Multiritualistica de Venezuela.

Al igual que todas las demás órdenes masónicas, se necesita una propuesta apoyada por los miembros del capitulo en el que trata de ser exaltado.

En el Libro de Constituciones hay una declaración preliminar que dice: “La Masonería Pura y Antigua consiste solamente en tres grados y no más, es decir, el del Aprendiz, el de Compañero Masón y el de Maestro Masón, incluyendo la Orden Suprema del Arco Real.”

Una vez que se han recibido los tres grados, se tiene derecho a completar el camino masónico adquiriendo la Orden del Sagrado Arco Real.

La Masonería del Arco Real no es un grado por sí sólo, sino consiste en completar el tercero, y la experiencia de un Maestro Masón no es completa hasta que ha sido exaltado a esta Orden Sagrada que representa el esplendor de la Masonería.

El Arco Real no es solamente un grado, no del todo impropiamente llamado Cuarto Grado en la Gran Logia de Inglaterra y su obediencia, ni solamente un rito. El Arco Real, (Royal Arch) es un nuevo tipo de Masonería, aunque vitalmente relacionado con el Arte (The Craft); una nueva Masonería, más profunda; una sublimación de la Masonería Especulativa que muchísimos masones, incluso los que han obtenido el grado de Maestro, que es supremo en el Arte, aparentan desconocer y en muchos casos desconocen realmente. En el ritual de la Exaltación al Arco Real, como vamos a comprobar, se considera a este grado como supremo y expresamente como «verdaderamente denominado la esencia de la Masonería». Más aún, como se afirma en el ritual de la exaltación, «la Masonería del Arco Real es a la vez simultáneamente el cimiento y la piedra clave de toda la estructura masónica».

El mito de la Palabra Perdida es una clave para el simbolismo de la Masonería Especulativa. Se refiere, en principio, a los secretos que poseía Hiram Abif, el arquitecto del Templo salomónico, que se perdieron cuando fue asesinado, según sabemos por la «Historia Tradicional» recitada en los rituales del Tercer Grado; desde entonces los compañeros del Maestro, al frente de toda la Masonería, siguen buscando esos secretos, esa Palabra Perdida, a la que por orden del propio rey Salomón sustituyeron por otras palabras provisionales y signos «casuales» que surgieron durante la invención del cadáver. La mejor y más sugestiva explicación sobre el simbolismo de la Palabra Perdida la he encontrado en el ya citado libro de R.W. Mackey, El simbolismo francmasónico.

Para el autor, distinguido y erudito masón, la Palabra Perdida se identifica con el verdadero nombre de Dios, que se perdió dos veces; en la más remota antigüedad, tras la dispersión de Babel y con el asesinato del Maestro Hiram Abif. «La multitud idólatra dice Mackey uniendo las dos pérdidas en un solo mito perdió la Palabra, asesinó al Constructor y suspendió las obras del Templo espiritual».

Por eso resulta tan importante un detenido análisis del Arco Real, que enlaza expresamente con esa búsqueda. «El Arco Real se dedica casi enteramente a la investigación y descubrimiento de la Palabra Perdida.» La búsqueda llega a un final feliz en los rituales; la palabra se encuentra.


¿Que es el Real Arco?

El Real Arco es la vertiente de los antiguos y aceptados masones que propicia la obtención de los "auténticos secretos de la Francmasonería”.

Es parte integrante de la Masonería Simbólica Inglesa que se relaciona con la construcción del Templo del Rey Salomón; centro de veneración al Dios de Israel y lugar donde se deposito el Arca de la Alianza, luego de la peregrinación por el desierto.


¿Por qué continuar en los grados del Real Arco?

El Maestro Mason que se esmera por alcanzar progresos e incrementar conocimientos masónicos, ante una leyenda que ilustra una pérdida, se debe cuestionar si existe algo más que la complemente.

Por otro lado, en el ritual de la Orden existen frases que sugieren que con la Masonería Simbólica no se agota el tema del nacimiento (la vida), su proceso de evaluación (la muerte), la resurrección, o la esperanza de supervivencia en mansiones inmortales.

El estudio y los trabajos en los grado capitulares del Real Arco, abre las puertas para encontrar respuestas a muchas interrogantes relacionadas con temas como los referidos y otros de importancia trascendental.


GRADOS DEL REAL ARCO

MARK MASON
(Maestro Masón de la Marca)

PAST MASTER
(Maestro Examinado)

SUPER EXCELLENT MASSON
(Excelentísimo Maestro Masón)

HOLY ROYAL ARCH
(Santo Real Arco)

La Masonería Simbólica se relaciona con los hechos y circunstancias asociados a la construcción del Templo del Rey Salomón, que fue el primer lugar fijo de veneración al Dios de Israel, luego de muchos años de devoción en Tabernáculos. El Templo de Salomón fue también el lugar donde se depositó el Arca de la Alianza luego de la peregrinación por el desierto.

En estos tiempos se afirmó: "Él construirá una Casa en mi Nombre y yo estableceré el trono de su Reino por siempre". Para el Masón, el significado de este enunciado es que él mismo, en su propio ser, deberá levantar una superestructura, "perfecta en sus partes y honorable para el constructor".


Antigüedad del Real Arco

La primera referencia impresa a la Masonería del Real Arco aparece en Dublín (Irlanda) en 1743, en un diario conteniendo un informe de ..."el Real Arco llevado en procesión por dos Excelentes Masones".

No hay certidumbre acerca de si se estaba refiriendo al grado del Real Arco, pero en nuestra opinión probablemente fue así. En 1744, fue publicado por Dassigny un artículo titulado "Un Estudio Serio e Imparcial sobre la Causa de la Decadencia Actual de la Francmasonería en el Reino de Irlanda". El mismo contenía referencia al grado del Real Arco, pero Dassigny no lo aceptó y pensó que era un fraude. Sin embargo, muy poco tiempo después estaba prosperando. Laurence Dermott, el segundo Gran Secretario de los "Antiguos", fue siempre un entusiasta del Real Arco, al que describió como "la raíz, corazón y médula de la Masonería".

El más antiguo registro escrito del Real Arco data de 1741, pero de ninguna manera esto implica que se haya originado en ese año; es imposible señalar una fecha, y decir que fue en ese año que nació el Real Arco. Es sin embargo obvio que un grado similar a nuestro Real Arco se presupone derivado del ritual del Maestro Masón, y una hipótesis aceptable es que los secretos esenciales del Real Arco correspondieron a la Veneratura y eran conferidos al V∴M∴, no en su instalación sino al concluir el año de su mandato, y que eran cierto tipo de recompensa que se le acordaba por servicios prestados a la Orden , al desempeñar eficientemente los onerosos deberes de V∴ Maestro de una Logia.


Aquello que se perdió

El Maestro Masón que está ansioso por realizar un progreso diario en conocimiento Masónico, el masón inquisitivo, se ha preguntado sin duda por qué una leyenda que ilustra una pérdida omite incluir la secuencia complementaria de una recuperación; por qué la pérdida de los "verdaderos secretos" es resuelta aparentemente por la adopción permanente de ciertos secretos substitutivos, y qué relación estos secretos substitutivos tendrían con aquellos que se perdieron.

El tema del nacimiento, la vida y su madurez, la muerte y la resurrección -o esperanza de supervivencia en mansiones inmortales- está claro sin duda, pero ciertas frases en el ritual de la Orden indican que el tema aun no ha terminado dentro de la Masonería Simbólica. Es razonable asumir que el Maestro Masón ha especulado con el hecho de que la intención en la Ceremonia de Apertura es "buscar aquello que se perdió", sin embargo, en la Ceremonia de Clausura de ese grado siempre hay una referencia admitiendo un fracaso en dicha búsqueda.

Luego, el V∴M∴ declara que los secretos substitutivos que le han sido regularmente comunicados, son sancionados y confirmados con su aprobación "hasta que el tiempo o las circunstancias restituyan los verdaderos".

Tal vez se haya reflexionado sobre la respuesta que se les dio a ciertos rufianes cuando demandaron una información específica del Gran Maestre, quien les dijo que sin el consentimiento y la cooperación de sus dos colegas, no podría ni habría de divulgar los detalles que ellos le requerían. "La paciencia y el trabajo asiduo le darán derecho al Masón digno a su debido tiempo, a su participación de esos secretos". ¿Cuándo es "debido tiempo", y como se convierte uno en un "Masón digno" de respecto y de participar?

El intento de obtener los legítimos secretos, sin el debido derecho a ellos, o como diríamos hoy, el intento de conseguir algo a cambio de nada, es una tragedia que parecería suscitar varias situaciones maduras para el cuestionamiento. Los recopiladores antiguos del ritual posiblemente decidieron que aquí había un punto de fractura que podría proveer un elemento de satisfacción para algunos Masones. De cualquier modo eso es exactamente lo que ha ocurrido y por cierto esto ha demostrado ser de alta conveniencia para muchos miembros.

En cuanto al Maestro Masón que se ha detenido a "pensar en estas cosas" -el verdadero Masón Especulativo-, el Real Arco, o para darle su título completo, la Orden de Masones del Real Arco, espera recompensarle hasta el límite de su propia capacidad o aptitud.


¿Debo Ingresar?

El Candidato para su Iniciación a la Masonería afirma entre otras cosas que su confianza está depositada en Dios, que es inducido por un ansia genuina de conocimiento y por un sincero deseo de convertirse en más útil en el servicio de sus semejantes.

Como Candidato para el Real Arco, deberá presentarse "con un deseo de perfeccionarse en la Masonería y de dedicar ese perfeccionamiento a la Gloria de Dios y al bien de la humanidad". Tal deseo de perfeccionamiento sólo puede manifestarse si durante el período de su carrera en la Orden hasta ese momento, se ha estimulado y alimentado su interés en la Masonería por sus proponentes, los Oficiales de la logia y los Preceptores de la Logia de Instrucción, todos aquellos cuyo deber hacia el aspirante es obvio, pero que alguna vez podemos perder de vista.

Si la Logia de Instrucción es tan sólo una "Logia de Ensayos" sin la levadura de la instrucción, la parte ritual de la Francmasonería se convierte en el punto focal y domina sobre todos los otros aspectos. Si la agenda de la Logia no contiene otra cosa que sucesivas ceremonias, se transforma en muy poco más que un vehículo para conseguir habilidad en el ritual y dicción perfecta.

Todos aceptamos que la Francmasonería es "un sistema de moralidad velado en la alegoría e ilustrado por símbolos". Esto requiere de algún esfuerzo para comprender no tanto lo que el ritual expresa, sino lo que nos conduce a hacer. Si realizamos la internalización de que la Francmasonería por cierto nos provee las herramientas, pero que la elección de las mismas y la manera de usarlas reside totalmente en nosotros, siendo así, la edificación del "Templo dentro de nosotros mismos" ya ha comenzado.

La búsqueda de "Aquello que se perdió" -la Palabra Perdida- comenzó realmente en un sentido bíblico cuando Adán cayó en desgracia y legó a la humanidad ésta perpetua búsqueda.

Cuando los constructores del Primer Templo en Jerusalén se desviaron del verdadero culto, el mito bíblico se convirtió en realidad. Sin embargo, la Palabra permaneció en ese mismo lugar y al contar la manera de su redescubrimiento y el reconocimiento al privilegio para aquellos que lo hicieron posible, el Real Arco muestra exactamente cuál es para todos nosotros la verdadera esencia de la Masonería.

Cuando uno se encuentra en la búsqueda, el Compañerismo del Real Arco debe sin duda ser recibido con beneplácito.

En otras épocas el ingreso a un Capítulo Real Arco estaba limitado a aquellos que ya habían ocupado la Veneratura de una Logia. En la actualidad todo Maestro Masón con una antigüedad de más de cuatro semanas es elegible, pero los tronos de los tres Principales están restringidos a aquellos que hayan sido instalados como Venerables Maestros de una Logia. Sin embargo, dentro del Capítulo existen otros cargos a los cuales el Maestro Masón puede tener acceso después de haber sido exaltado en el Real Arco.

El Masón entusiasta hallará en el Santo Real Arco mucho de lo que estuvo buscando desde su tercer grado, y además de la gran enseñanza simbólica y de la imponente ceremonia, encontrará que entre los miembros del Capítulo se encuentran los más activos adherentes de la Francmasonería.



Maestro de la Marca


El Grado de Maestro de la Marca

Los grados del Capitulo son: Maestro de la Marca, Past Master, Muy Excelente Maestro y Real Arco. El origen del Grado de la Marca esta velado en la oscuridad, como todos los grados masónicos, pero al igual que los demás, surgió a la existencia a principios del periodo de la Francmasonería especulativa. Era costumbre de los Masones operativos escogerse una Marca que ponían en todas las piezas de obra que labraban. Esto tenía por objeto comprobar el trabajo de cada obrero por medio de los Sobrestantes, y facilitar el pago de salarios. Cada Marca era distintiva, y la misma Marca frecuentemente pasaba de padre a hijo a través de varias generaciones.

Pueden verse aun hoy estas marcas en las piedras de las viejas catedrales de Europa. Se han reproducido copias facsimilares en todas las historias masónicas. En Escocia, el Masón operativo tenía que registrar su Marca de conformidad con los Estatutos de Shaw, emitidos en 1598. De este requisito de registro de la Marca evoluciono evidentemente el Grado de la Marca.

La más antigua instancia que se haya registrado de la colación del Grado de la Marca en Escocia, lleva la fecha de 7 de enero de 1778. No obstante, ello no prueba que no se hubiese conferido mucho antes. Estos registros contienen también el dato de que el Grado de la Marca no podía conferir a nadie que no hubiese recibido los grados de Compañero y Maestro. Un informe rendido a la Gran Logia de Maestros Masones de la Marca de Inglaterra reza: "Probablemente no haya ningún grado en la Francmasonería que puedan exhibir títulos de mayor antigüedad que los de hombre de Marca o masón de Marca y Maestro Masón de Marca".

El grado se confirió en Nueva Escocia en 1784; en Connecticut en 1791; en Nueva York en 1791, y en Boston en 1793. Como el Real Arco, el Grado de la Marca se confería originalmente en la logia. En los Estados Unidos, el Gran Capitulo General de Masones del Real Arco expidió cartas-patente de Logias de la Marca hasta 1853, cuando esto se prohibió y el grado paso a depender del Capitulo. En Inglaterra, el grado esta bajo el control de la Gran Logia de Masones de la Marca; en Canadá y en Escocia el control se ejerce como en Estados Unidos.

Las enseñanzas del grado son intensamente prácticas, y subrayan los grandes requerimientos de la vida, a saber: Calificación y servicio.

La ceremonia de apertura del grado de Maestro de la Marca recuerda las ceremonias de apertura de aquellos grados que lo preceden y enfatiza su relación con ellos. El número mínimo necesario para formar una logia de Masones Maestros de la Marca tiene significado simbólico, aparte de su "explicación racional" que corresponde al número mínimo de oficiales requeridos para conferir apropiadamente un grado. El ocho hará un doble cuadrado, símbolo de la materia.

También formará un rectángulo cuya longitud es el doble de su ancho El significado de éste hecho es aparente si se recuerda la "forma de una Logia", tal como se describe en el grado previo. El número "ocho" es reconocido como el primer cubo (el de dos). Los cabalistas sostenían que el número "ocho" simbolizaba la perfección. Significa amistad, prudencia y justicia, y es también un símbolo de la ley primera que considera a todos los hombres como iguales.



Past Master


El Grado de Past Master

El grado de Ex-Venerable Maestro, a diferencia de otros grados de la Francmasonería, no esparce luz acerca de sí mismo. Antiguamente fue conferido únicamente a los Venerables Maestros de las Logias, para instruirlos en las obligaciones que tenían para con la Logia en la cual estaban llamados a presidir, e igualmente de las obligaciones de los Hermanos para con ellos. Pero nosotros, como Masones del Real Arco, conferimos éste grado no sólo como un paso preliminar, sino también con el propósito más importante de protegernos contra una transgresión de nuestras obligaciones masónicas.

El uso general del término Past Master por el Gremio se aplicaba a quien había sido electo e instalado y había presidio por doce meses una logia regular. La acepción general del término no implica un grado separado, aun cuando en muchas Grandes Logias, el grado honorario de Past Master se confiere a un Maestro electo como parte de la ceremonia de instalación. Este grado suele conferirse únicamente en presencia de Past Master, y es el Segundo en la serie del Capitulo; de aquí surgieron los términos Past Master Real y Past Master Virtual, denotando este ultimo a quien ha recibido el grado en un Capitulo, pero no ha sido electo ni ha servido como Maestro de una Logia. Un Past Master Virtual no tenía derecho a ser reconocido por la Gran Logia como Past Master.

El grado es antiguo. Encontramos la expresión "Past Master" empleada en 1774 implicado a quien "había pasado por la Silla a través de alguna ceremonia". La Constitución de la Gran Logia de Inglaterra de 1723, habla del Maestro instalado mediante su paso a través de ciertas "significativas ceremonias". No cabe la menor duda de la antigüedad del grado. Data del nacimiento de la Francmasonería especulativa. La introducción del grado a la Masonería Capitular descansa en el hecho de que, originalmente, el Real Arco se confería solamente a quienes habían sido electos y habían presidido una logia como Maestros, pero era manifiestamente injusto hacia una gran porción de los hermanos interponerles tal restricción para alcanzar el Real Arco. La siguiente ley de 1789 ilustra este pacto: "Ningún hermano podrá ser exaltado hasta que cumpla cuando menos tres años como Maestro Masón y haya presidido seis meses como Maestro de alguna Logia regular con carta patente, o haya pasado por la Silla por Dispensación."

Esta ley muestra la antigua restricción y la enmienda que tomaba forma para permitir que recibieran el Real Arco quienes no eran Past Master reales. Una vieja ley encontrada en la Harmony Lodge No. 52, de Filadelfia, en 1799, estatuye: "que todo hermano que no haya pasado por la Silla deberá pagar catorce dólares, de los cuales se cubrirá la Dispensación; si ha pasado por la Silla, para ser exaltado, pagara ocho dólares."

Esto es, un Past Master real podía recibir el Grado de Real Arco por ocho dólares, pero el que no había recibido el Grado de Past Master tenía que obtener una Dispensación del Gran Maestro para recibirlo antes que pudiera ser hecho Masón del Real Arco, y le costaba catorce dólares.

Cuando el grado de Real Arco dejó de depender de la logia y pasó a ser un sistema separado, conocido como Capitulo, el pre requisito para el Real Arco permaneció, a saber: el Grado de Past Master. El Grado Virtual de Past Master se volvió parte de la serie del Capitulo. La razón de tal requisito previo salta a la vista cuando las lecciones de este bello grado del que tanto se abusa, se estudian y entienden. La lección de la obediencia a la autoridad es prueba contra la anarquía, y aquel que deberá enseñar debe antes aprender a obedecer.



El Grado de Muy Excelente Maestro

En los grados de la Logia "Azul" el candidato es "INICIADO" como Aprendiz, "ADELANTADO" al grado de Compañero y "EXALTADO" al sublime grado de Maestro Masón. Todas éstas ceremonias son una verdadera "iniciación". En el grado de Maestro de la Marca el candidato es "AVANZADO". Y, hablando correctamente, él es otra vez iniciado. Su "INDUCCION" al Trono Oriental en el grado de Ex-Venerable Maestro se descubrió que no es una "iniciación", ni tampoco puede ser llamada así la ceremonia del grado de Muy Excelente Maestro, que más correctamente se describiría como una representación espectacular.

En este grado el candidato no es "iniciado", no es "hecho" nada, pero es "RECIBIDO Y RECONOCIDO". Esto está muy de acuerdo con toda la enseñanza masónica porque el candidato que realmente ha conseguido un avance adecuado en los grados anteriores ha hecho de sí mismo un Muy Excelente Maestro. Para la Logia sólo queda el "RECIBIRLO Y RECONOCERLO" como tal.

El grado de Muy Excelente Maestro se dice que se originó en el Temple Chapter Albany-(Nueva York) alrededor del año 1797, acreditándose generalmente a Thomas Smith Webb con haber sido su autor. Su única razón de ser es la de proporcionar al candidato la historia de la terminación y dedicación del Templo de Salomón, tratando de llenar el vacío que de otra manera quedaría en la leyenda masónica entre el Tercer Grado y el grado del Arco Real.

Está por lejos el grado más espectacular en toda la Francmasonería. Es el único grado que trae contundentemente a nuestra atención la terminación y la dedicación del Templo del Rey Salomón. La gran idea sobre la que se ha basado todo el simbolismo masónico.



El Grado del Real Arco

El Grado del Real Arco es el punto culminante de la Antigua Masonería del Arte y de la Masonería Simbólica. Se describe como "la raíz y la médula de la Francmasonería”. Es el relato completo de la Historia judía durante algunas de sus horas oscuras. Jerusalén y el Santo templo que fueron destruidos, La gente fue tenida en cautiverio como esclavos en Babilonia. Aquí usted relacionará con algunos esclavos como ellos son puestos en libertad para volver al hogar y comprometerse en el trabajo noble y glorioso de reedificar la ciudad y el Templo de Dios. Esto es que durante la reedificación, ellos hacen un descubrimiento que revela el tesoro más grande de un Masón - la Palabra perdida por largo tiempo del Maestro.

El grado del Arco Real es el grado espiritual sobresaliente de la Francmasonería, sin exceptuar el grado de Maestro Masón. Mientras que ambos utilizan algo del mismo simbolismo y nomenclatura para enseñar la misma verdad; y mientras que el grado de Maestro Masón es incuestionablemente el más antiguo como grado definido, el Arco Real es más específico en sus aplicaciones espirituales y deja menos vacíos a ser llenados por la especulación del candidato. En el Arco Real la tesis de los tres planos de existencia es más enfáticamente simbolizada. En éste grado no se hace énfasis en "ángulos rectos, horizontales y perpendiculares", estos símbolos han sido dejados atrás para ser atendidos por el Maestro de Marca. El interés se centra ahora en ángulos agudos; es la piedra clave a la que se le da importancia.

Muchos historiadores han trazado los orígenes más tempranos del Grado del Real Arco a Irlanda, en los finales del siglo 17th y en Inglaterra en 1738, En 1752, las Logias ambulatorias o militares autorizadas lo introdujeron. Esto era un instrumental para colocar el Grado del Real Arco equivalente con el Grado Maestro Masón.

Las Logias Militares del ejército eran magníficamente responsables de plantar la Francmasonería en las Colonias y dieron a luz también al uso de los grados de la Marca y del Real Arco en la Logia "Nuevo Mundo", que registra la exposición del Grado del Real Arco que fue conferido en Fredericksburg No. 4 el 12 de Diciembre de 1753. George Washington se levantó en esta Logia unos pocos meses antes de esta fecha. El valor de la Masonería del Real Arco será apreciado por todos lo que fueron exaltados al más sublime grado particularmente por los que desean completar su educación masónica. Revela la luz completa de la Antigua Masonería del Arte, lo presenta como un sistema completo de acuerdo con el plan original y justamente lo permite para reclamar el nombre noble de Maestro Masón.


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«El verdadero simbolismo del Arco Real se funda en el descubrimiento de la Palabra Perdida. Nunca está de más repetir que la Palabra es, en la Masonería, el símbolo de la Verdad. Esta verdad es el gran objeto que persigue la Masonería, el principio y tendencia de todas sus investigaciones, la recompensa prometida a todos los esfuerzos masónicos, y que se busca diligentemente en todos los grados a que se aproxima constantemente pero nunca se comprende perfecta e íntimamente, hasta que al fin, en el Real Arco, los velos que cubren el objeto de nuestra investigación se descubren ante nuestra vista, y se revela el inestimable premio».

Albert G. Mackey, Enciclopedia de la Francmasonería.

«El Real Arco es, en cierto modo, el complemento normal del grado de Maestro, con una perspectiva abierta sobre los “grandes misterios"».

René Guénon, Palabra perdida y palabras sustitutivas, Revista de Estudios Tradicionales Nº 8.




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